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Familiares y amigos de pacientes de Cáncer

Familiares y amigos de pacientes de Cáncer

¿Quién es la persona a cargo de un paciente?

  • Los familiares a cargo del paciente de cáncer pueden ser cónyuges, parejas, hijos, parientes o amigos que ayudan al paciente en las actividades de la vida diaria y las necesidades de atención de la salud en el hogar.
  • Es importante que el familiar a cargo de la atención del paciente forme parte del equipo desde el principio.

La persona o familiar a cargo del paciente colabora con el equipo de atención de la salud y cumple una función importante en la mejora de la salud y la calidad de vida del paciente. En la actualidad, los familiares a cargo de la atención hacen muchas cosas que antes se hacían en el hospital o el consultorio del médico y que estaban a cargo de proveedores de atención de la salud. El cuidado del paciente incluye tareas cotidianas, como ayudar al paciente con sus medicinas, las visitas médicas, las comidas, los horarios y los asuntos relacionados con el seguro de salud. También incluye brindar apoyo emocional y espiritual, como ayudar al paciente a lidiar con sus sentimientos y tomar decisiones difíciles. El familiar a cargo del paciente tiene un trabajo muy importante pues debe vigilar atentamente los cambios en la afección médica del paciente y, al mismo tiempo, proporcionar atención a largo plazo en el hogar. Los familiares a cargo del paciente pueden ayudar a planificar el tratamiento, tomar decisiones y cumplir con el tratamiento durante las diferentes etapas del mismo.

Cómo adaptarse al cuidado de un paciente

Proporcionar cuidado y apoyo durante este tiempo puede ser un desafío. Muchas personas a cargo del cuidado de pacientes dejan a un lado sus propias necesidades y sentimientos para enfocarse en la persona con cáncer. Esto puede resultar difícil de mantener por mucho tiempo, y no es bueno para su salud. Si no cuida de su persona, no podrá cuidar a otros. Para todos es importante que usted se cuide.

Ya sea que usted sea joven o de mayor edad, puede que se encuentre desempeñando una nueva función como encargado del cuidado de un paciente. Usted puede haber sido parte activa de la vida de alguien antes del cáncer, pero quizás ahora la manera en que apoya a esa persona es diferente. Puede ser de una manera en la que no ha tenido mucha experiencia o de una forma que se siente más intensa que antes. Aunque brindar cuidados puede ser ahora algo nuevo para usted, muchas personas a cargo del paciente dicen que fueron aprendiendo más a medida que pasaban por la experiencia de cáncer de un ser querido. Algunas situaciones comunes que ellos describen son las siguientes:

  • Su cónyuge o pareja puede sentirse cómodo con que solo usted cuide de él o de ella.
  • A su madre o padre puede resultarle difícil aceptar su ayuda (su hijo o hija adultos) dado que siempre ha estado acostumbrada a cuidar de usted.
  • Es posible que su hijo adulto o hija adulta con cáncer no quiera depender de sus padres para su cuidado.
  • Es probable que usted mismo tenga problemas de salud, haciendo que le resulte física y emocionalmente difícil cuidar a otra persona.

Cualesquiera que sean sus funciones ahora, aceptar los cambios puede ser difícil. Es muy normal sentir confusión o estrés en este momento. Si puede, trate de compartir sus sentimientos con otros o únase a un grupo de apoyo. O bien puede optar por buscar la ayuda de un consejero.

Pida ayuda

Al recordar la experiencia, muchas personas a cargo del paciente dicen que asumieron demasiadas responsabilidades. O que desearían haber pedido ayuda antes de cuando lo hicieron. Examine con honestidad lo que puede y lo que no puede hacer. ¿Qué cosas necesita o quiere hacer usted mismo? ¿Qué tareas puede delegar o compartir con otros? Esté dispuesto a dejar de hacer cosas que no son importantes que usted haga. Algunos ejemplos pueden ser:

  • Ayudar con los quehaceres, como cocinar, limpiar, ir de compras o hacer jardinería.
  • Cuidar a los niños o recogerlos en la escuela o en las actividades.
  • Llevar a su ser querido a las citas o recoger los medicamentos.
  • Ser la persona de contacto para mantener informadas a las demás personas.

Aceptar la ayuda de otros no siempre es fácil. Cuando ocurren cosas difíciles, muchas personas tienden a alejarse. Ellos piensan, “podemos manejar la situación solos”. Sin embargo, las cosas pueden volverse más difíciles a medida que el paciente pasa por el tratamiento. Es posible que necesite cambiar su rutina y asumir tareas nuevas. En consecuencia, muchas personas a cargo del paciente han dicho: “Tengo demasiado que hacer”.

Recuerde que obtener ayuda para usted mismo también puede ayudar a su ser querido porque:

  • Usted puede estar más saludable.
  • Su ser querido puede sentirse menos culpable por todas las cosas que usted está haciendo.
  • Alguna de las personas que le ayudan pueden ofrecer tiempo y habilidades que usted no tiene.

Cuidado después del tratamiento

Es importante que las personas a cargo del paciente entiendan que aunque el tratamiento ha terminado, los supervivientes de cáncer aún siguen lidiando con muchas cosas. A menudo están sobrellevando los efectos secundarios del tratamiento y aprendiendo cómo adaptarse a muchos otros cambios por los que han pasado. Puede que no estén volviendo a la vida normal tan rápido como habían esperado.

Una vez que el tratamiento termina, la mayoría de las personas quiere dejar la experiencia del cáncer atrás. Aun así, una de las reacciones más comunes por parte de las personas a cargo del paciente es preguntarse a sí mismas, “¿Ahora qué hago?” Muchas tienen que pensar en cómo adaptarse a esta “nueva normalidad”. Hasta ahora, su enfoque ha estado en ayudar al paciente a pasar por el tratamiento. Por lo tanto, este puede ser un tiempo de sentimientos encontrados. Puede estar feliz de que el tratamiento terminó, pero al mismo tiempo, puede empezar a sentir los efectos de lo ha pasado con su ser querido.

Esté consciente de sus sentimientos

Es normal tener muchos sentimientos distintos después de que termina el tratamiento. Algunos encargados del cuidado del paciente dicen que sus sentimientos son aún más intensos después del tratamiento, dado que tienen más tiempo para procesar todo.

Puede estar contento y aliviado de que su ser querido haya terminado el tratamiento. Sin embargo, también podría sentir ansiedad porque ya no está haciendo algo dirigido a combatir el cáncer. Puede que tenga una sensación de tristeza y de pérdida al ver que todavía su amigo o familiar está en un estado debilitado. Este también puede ser un tiempo en el que se siente más solitario y aislado que antes.

Todos estos sentimientos son normales. Puede controlarlos dándose tiempo para reflexionar sobre sus experiencias con el cáncer. Las personas necesitan distintas cantidades de tiempo para superar los desafíos que están enfrentando.

Separe tiempo para usted

Si ha estado dejando de lado sus propias necesidades, este puede ser un buen momento para pensar en cómo puede cuidar de sí mismo. Tener un poco de tiempo libre para recargar la mente y el espíritu puede ayudarle a salir adelante. Por ejemplo, algunas personas a cargo del paciente sienten la necesidad de hacer algo por otros que están enfrentando el cáncer. Ellas dirigen su energía a ayudar a personas en su comunidad, unirse a grupos de apoyo o trabajar como voluntarias en organizaciones oncológicas. Para muchas, marcar la diferencia en las vidas de otros les sirve para ayudarse a sí mismos.

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