Linfoma tipo No Hodgkin

Linfoma tipo No Hodgkin

Este cáncer empieza en las células del sistema inmunitario. Hay dos categorías básicas de linfomas. Una categoría es el Linfoma de Hodgkin, que se caracteriza por la presencia de un tipo de célula llamada célula de Reed-Sternberg.

La otra categoría es la de los linfomas No Hodgkin, que incluye un grupo grande y diverso de cánceres de las células del sistema inmunitario. Los linfomas No Hodgkin pueden dividirse aún más en cánceres que tienen una evolución o curso indolente (de crecimiento lento) y aquellos que tienen una evolución dinámica (de crecimiento rápido). Estos subtipos se comportan y responden al tratamiento de distinto modo. Tanto los linfomas de Hodgkin como los no Hodgkin se pueden presentar en niños y adultos, y el pronóstico y tratamiento dependen del estadio y el tipo de cáncer. En esta sección hablaremos exclusivamente de los Linfomas No Hodgkin (LNH). Los LNH son un grupo heterogéneo de tumores que tienen diferentes comportamientos y pronósticos.

Hay muchos tipos de LNH, pero en líneas generales y según su comportamiento, se dividen en dos grupos: linfomas indolentes o de lento crecimiento y linfomas agresivos o de rápido crecimiento. Los primeros tienen un pronóstico bueno aunque son difíciles de curar, los últimos son más peligrosos, sin embargo en muchos casos pueden llegar a curarse con quimioterapia.

Clasificación:

  • Linfomas indolentes o de crecimiento lento:
    • Linfoma de linfocitos pequeños
    • Linfomas foliculares
    • Linfomas MALT
  • Linfomas agresivos:
    • Linfomas del Manto
    • Linfomas difusos de células grandes
  • Linfomas altamente agresivos:
    • Linfoma de Burkitt
    • Linfoma linfoblástico
    • Linfomas relacionados con el SIDA
  • Linfomas cutáneos

Tratamiento

La planificación del tratamiento depende del tipo de linfoma y de su extensión. En ocasiones se puede optar por una vigilancia médica sin tratamiento, particularmente en los linfomas indolentes de los ancianos.

En líneas generales hay tres tipos de tratamiento, que son la quimioterapia, la terapia biológica y la radioterapia. El trasplante de médula ósea sólo se contempla en situaciones muy especiales. La cirugía no tiene, en principio, ningún papel en el linfoma a excepción de la cirugía para tomar una biopsia inicial o la cirugía en los linfomas gástricos.

Linfoma no Hodgkin en adultos de crecimiento lento en estadio I y contiguo en estadio II

El tratamiento del linfoma no Hodgkin en adultos de crecimiento lento en estadio I y contiguo en estadio II puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Radioterapia dirigida al área donde se encontró el cáncer.
  • Espera cautelosa.
  • Quimioterapia con radioterapia.
  • Radioterapia dirigida al área donde se encuentra el cáncer y a los ganglios linfáticos cercanos.
  • Terapia con anticuerpos monoclonales, con quimioterapia o sin ella.

Linfoma No Hodgkin de crecimiento rápido en adultos en estadio I y en estadio II contiguo

  • El tratamiento del Linfoma No Hodgkin de crecimiento rápido en adultos en estadio I y en estadio II contiguo puede incluir los siguientes procedimientos:

Quimioterapia combinada, con radioterapia o sin ella, dirigida a las áreas donde se encontró el cáncer.

Linfoma No Hodgkin en adultos de crecimiento lento no contiguo en estadios II, III y IV

El tratamiento del linfoma no Hodgkin en adultos de crecimiento lento no contiguo en estadios II, III y IV puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Espera cautelosa en el caso de pacientes que no presentan síntomas.
  • Quimioterapia con esteroides o sin estos.
  • Quimioterapia combinada con esteroides.
  • Terapia con anticuerpos monoclonales, con quimioterapia combinada o sin ella.
  • Terapia con anticuerpos monoclonales radiomarcados.
  • Radioterapia dirigida al área donde se encontró el cáncer y a los ganglios linfáticos cercanos, para pacientes que tienen enfermedad en estadio III.

Linfoma No Hodgkin en adultos de crecimiento rápido no contiguo en estadios II, III y IV

El tratamiento del linfoma No Hodgkin en adultos de crecimiento rápido no contiguo en estadios II, III y IV puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia combinada exclusivamente.
  • Quimioterapia combinada con radioterapia o terapia con anticuerpos monoclonales.
  • Quimioterapia combinada con profilaxis del SNC.

Linfoma linfoblástico en adultos

El tratamiento del linfoma linfoblástico en adultos puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia combinada y profilaxis del SNC.

Linfoma difuso de células pequeñas no hendidas o Linfoma de Burkitt

El tratamiento del linfoma difuso de células pequeñas no hendidas en adultos o linfoma de Burkitt puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia combinada y profilaxis del SNC.

Linfoma No Hodgkin de crecimiento rápido durante el primer trimestre del embarazo

Cuando se diagnostica un linfoma no Hodgkin de crecimiento rápido (muy activo) durante el primer trimestre del embarazo, el oncólogo médico puede aconsejar a la paciente a interrumpir el embarazo para poder comenzar el tratamiento. Por lo general, el tratamiento es quimioterapia, con radioterapia o sin ella.

Linfoma no Hodgkin de crecimiento rápido durante el segundo y tercer trimestre del embarazo.

Siempre que sea posible, el tratamiento debe posponerse hasta después de un parto temprano, de modo que el feto no esté expuesto a los medicamentos contra el cáncer o a la radioterapia. Sin embargo, a veces es necesario tratar el cáncer inmediatamente para aumentar la probabilidad de supervivencia de la madre.

Linfoma no Hodgkin de crecimiento lento durante el embarazo

Las mujeres que padecen de Linfoma No Hodgkin de crecimiento lento (poco activo) durante el embarazo pueden, por lo general, demorar el tratamiento mientras se las somete a una espera cautelosa.

Linfoma No Hodgkin de crecimiento lento en adultos recidivante

El tratamiento del linfoma no Hodgkin de crecimiento lento (poco activo) en adultos recidivante puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia con uno o más medicamentos.
  • Radioterapia.
  • Radioterapia o quimioterapia como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
  • Terapia con anticuerpos monoclonales.

Linfoma No Hodgkin de crecimiento rápido en adultos recidivante

El tratamiento del linfoma no Hodgkin de crecimiento rápido (de crecimiento rápido) en adultos recidivante puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Trasplante de células madre.
  • Terapia con anticuerpos monoclonales.

El tratamiento de un linfoma de crecimiento rápido que reaparece como linfoma de crecimiento lento puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia.
  • Terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento de  fármacos para eliminar las células tumorales. La quimioterapia se considera un tratamiento sistémico ya que el medicamento es introducido al torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede eliminar las células tumorales de todo el organismo. Generalmente se administra directamente en la sangre a través de una vena; a veces se administra directamente en el líquido cefalorraquídeo para eliminar las células malignas del cerebro y médula espinal.

Los medicamentos usados en la quimioterapia suelen producir efectos secundarios como pérdida temporal del pelo, lesiones en la boca, nauseas, anemia, riesgo de sangrado, riesgo de infecciones o alteraciones menstruales. Estos efectos secundarios desparecen al finalizar la quimioterapia.

La quimioterapia de intensificación con trasplante de medula ósea se debe considerar en situaciones especiales.

Terapia biológica

La terapia biológica o inmunoterapia consiste en administrar medicamentos para estimular al sistema inmunológico del organismo en su lucha contra el cáncer o que vayan dirigidos específicamente contra las células malas. Este es un campo de investigación que ha permitido avances espectaculares en el tratamiento de estas enfermedades.

Por ejemplo, se han creado de manera sintética anticuerpos contra el linfoma que actúan como “balas mágicas” para eliminar el tumor y no dañar el resto del organismo.  Los anticuerpos monoclonales como el rituximab son uno de los avances terapéuticos más importantes; otras posibilidades son el interferón y la Radioinmunoterapia.

Vigilancia estrecha sin tratamiento

La vigilancia estrecha consiste en realizar revisiones periódicas sin administrar tratamientos hasta que aparezcan síntomas. Es una opción adecuada para algunos tipos indolentes en ancianos.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento que utiliza radiación para eliminar células tumorales. La radioterapia puede producir alteraciones en la piel sobre la que se aplica: enrojecimiento o descamación. Ocasionalmente puede producir un cansancio leve. Además, puede dañar los órganos que están cerca del campo de radiación, como por ejemplo las gónadas (testículo u ovario), tiroides, pulmón, etc.

Planificación del tratamiento con RT:

Antes de empezar con el tratamiento propiamente dicho, es preciso realizar una planificación o simulación del mismo. Su finalidad es determinar una serie de parámetros que variarán dependiendo del tipo, de la localización y de la extensión del tumor, así como de las características anatómicas de cada enfermo.

Durante todo el tratamiento, el paciente ha de permanecer inmóvil y mantener la misma postura. Es frecuente, que próximo a la zona del tumor se encuentren determinadas estructuras importantes como los pulmones, corazón, entre otros dependiendo del área a irradiar. Para administrar la radiación con una precisión elevada y evitar que los tejidos sanos que rodean al tumor reciban más dosis de la tolerada, se utilizan sistemas de inmovilización muy precisos para que  permitan la administración de la radiación con gran exactitud.

Habitualmente, para realizar el cálculo de la dosis que va a recibir tanto el tumor como los tejidos sanos de alrededor del mismo, es necesario realizar una tomografía de localización, cuyas imágenes se introducen en la computadora, donde se determina el volumen de tratamiento.

Antes de la realización de la tomografía se determina el sistema de inmovilización más adecuado para cada paciente según la técnica que se vaya a aplicar. Los más empleados son una máscara de material termoplástico que se adapta al contorno del paciente.

Una vez realizada la planificación, estos sistemas de fijación permiten su reproducción diaria en la sala de tratamiento.

¿Dónde se realiza el tratamiento con radioterapia?

Las habitaciones donde se realizan los tratamientos de radioterapia externa se llaman salas de radioterapia o búnkeres. Estas habitaciones poseen paredes de hormigón con un gran espesor que proporcionan un aislamiento perfecto impidiendo que la radiación salga fuera de ellas.

Mientras dura la sesión de tratamiento el paciente estará solo en el interior de la sala, pero vigilado por el personal especializado a través de un circuito de televisión y un interfono.

¿Por qué es necesario acudir todos los días?

Si se administrara toda la dosis de radiación en una única sesión se producirían daños muy serios en los tejidos. Para minimizar estos efectos secundarios, la dosis total de radiación se fracciona, repartiéndose en un número determinado de sesiones y días.

El fraccionamiento estándar consiste en administrar una sesión al día durante cinco días a la semana descansando dos, generalmente sábados y domingos. Para su administración no es necesario estar ingresado, puede acudir al hospital para el tratamiento y una vez finalizado volver a su casa.

¿Cuánto dura el tratamiento?

El tratamiento de radioterapia suele durar entre dos y siete semanas, dependiendo de la dosis que se administre y del número total de sesiones.

Diariamente, cada sesión dura sólo unos minutos (quince aproximadamente). El tiempo real de irradiación dura unos segundos.

Una vez finalizado el tratamiento diario, puede estar en contacto con otras personas, ya que no emite ningún tipo de radiactividad. Sus relaciones sociales, laborales y familiares no tienen por qué verse afectadas mientras dure el tratamiento.

Efectos secundarios:

La radioterapia, al mismo tiempo que elimina células enfermas, puede afectar a los tejidos sanos cercanos al área de tratamiento y como consecuencia aparecen efectos secundarios en la zona que ha recibido el tratamiento.

Estos efectos son difíciles de prever con exactitud, ya que dependen de múltiples factores como la zona del organismo donde se realiza el tratamiento, la dosis, el fraccionamiento y la susceptibilidad individual de cada persona. En algunos casos se producen efectos mínimos, mientras que en otros son más serios y es necesario administrar tratamiento médico para su control.