Cáncer de Vagina

Cáncer de Vagina

Este tipo de cáncer se forma en los tejidos de la vagina (vía del parto), la cual se extiende desde el cuello uterino (la abertura del útero) hasta el exterior del cuerpo. El cáncer de vagina es un tumor muy poco común, representando entre el 1-2% de los cánceres ginecológicos.

Por lo general hay dos tipos de cáncer de vagina:

  • Carcinoma de células escamosas: cáncer que se origina en las células que forman la pared de la vagina. Es el más frecuente, y aparece en mujeres mayores de 60 años.
  • Adenocarcinoma: cáncer que se origina en las glándulas de la vagina.

Se da en mujeres más jóvenes y se ha relacionado con la exposición materna al fármaco dietilestilbrestol (en la actualidad en desuso). Suelen ser tumores más agresivos.

Existen otros tipos de cáncer de vagina pero son realmente excepcionales, como por ejemplo melanoma o sarcoma de vagina.

Elección del tratamiento

Una vez que se ha confirmado el diagnóstico de cáncer de vagina y se han realizado las pruebas necesarias para conocer en qué fase está la enfermedad, se debe determinar cuál es el tratamiento más adecuado para curarla. El ginecólogo y/o el oncólogo le recomendarán y explicarán las posibilidades de tratamiento más adecuadas en su caso para que una vez que haya recibido la suficiente información pueda tomar una decisión. Los tratamientos más frecuentemente empleados en el cáncer de vagina son la cirugía, la radioterapia, y la quimioterapia. Este tratamiento puede variar en función de varios factores (estadio, tipo de tumor, la edad, el estado general del paciente)  siendo el más importante el estadio del tumor:

Tratamiento para cáncer de vagina en Estadio 0 (carcinoma in situ)

El tratamiento para el estadio 0 puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Escisión local amplia, con un injerto de piel o sin este.
  • Vaginectomía parcial o total, con injerto de piel o sin este.
  • Quimioterapia tópica.
  • Cirugía láser.
  • Radioterapia interna.

Tratamiento para cáncer de vagina en estadio I

El tratamiento del cáncer de vagina de células escamosas en estadio I puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Radioterapia interna, ya sea con radioterapia externa o sin esta, dirigidas a los ganglios linfáticos o los tumores grandes.
  • Escisión local amplia o vaginectomía con reconstrucción de la vagina. Se puede administrar radioterapia después de la cirugía.
  • Vaginectomía y disección de ganglios linfáticos, con reconstrucción de la vagina o sin esta. Se puede administrar radioterapia después de la cirugía.

El tratamiento del adenocarcinoma vaginal en estadio I puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Vaginectomíahisterectomía disección de ganglios linfáticos. Después de la cirugía, se puede hacer una reconstrucción de la vagina o administrarse radioterapia.
  • Radioterapia interna, ya sea con radioterapia externa o sin esta, dirigidas a ganglios linfáticos.
  • Combinación de tratamientos, que puede incluir escisión local amplia, con disección de ganglios linfáticos o sin esta, y radioterapia interna.

Tratamiento de cáncer de vagina en estadio II

El tratamiento del cáncer de vagina en estadio II es el mismo para el cáncer de células escamosas y el Adenocarcinoma. Puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Radioterapia interna y externa dirigida a la vagina, con radioterapia externa dirigida a los ganglios linfáticos o sin ella.
  • Vaginectomía Exenteración Pélvica, con radioterapia o sin ella.

Tratamiento para el cáncer de vagina en estadio III

El tratamiento del cáncer de vagina en estadio III es el mismo para el cáncer de células escamosas y el adenocarcinoma. El tratamiento puede incluir radioterapia interna y/o externa, con cirugía o sin esta.

Tratamiento para el cáncer de vagina en estadio IV-A

El tratamiento del cáncer de vagina en estadio IV-A es el mismo para el cáncer de células escamosas y el adenocarcinoma. El tratamiento puede incluir radioterapia interna y/o externa, con cirugía o sin esta.

Tratamiento para el cáncer de vagina en estadio IV-B

El tratamiento del cáncer de vagina en estadio IV-B es el mismo para el cáncer de células escamosas y el adenocarcinoma. El tratamiento puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Radioterapia como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
  • También se puede administrar quimioterapia.

Opciones de tratamiento para el cáncer de vagina recidivante

El tratamiento del cáncer de vagina recidivante puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Exenteración pélvica.
  • Radioterapia.

Cirugía

La mayoría de los tumores de vagina se diagnostican en fases tempranas, es decir, no se han diseminado fuera de la vagina, por lo que la cirugía suele ser el tratamiento más importante y el primero en llevarse a cabo en la mayoría de estos tumores. En ocasiones, después de la cirugía puede ser necesaria la radioterapia para asegurarse que se eliminan todas las células malignas. Las técnicas quirúrgicas para tratar el cáncer de vagina son:

  • Cirugía con láser: se utiliza el láser como si fuera un bisturí  para extirpar tumores superficiales.
  • Escisión local amplia: similar a la anterior, pero realizada con bisturí extirpando el cáncer junto con parte del tejido sano que lo rodea.
  • Vaginectomía: se extirpa el tumor con toda la vagina.
  • Linfadenectomía: extirpación de los ganglios linfáticos que hay en la pelvis o en las ingles.
  • Exenteración pélvica: es una cirugía de gran envergadura que se utiliza en casos extremos como por ejemplo cuando hay una recaída en la pelvis. Se extirpa la vagina, los ovarios, los ganglios linfáticos, el recto y la vejiga, y se realizan orificios artificiales para poder evacuar la orina y las heces.

Quimioterapia

La quimioterapia es una de las modalidades terapéuticas más empleada en el tratamiento del cáncer, y consiste en la administración de medicamentos para detener el cáncer. Sin embargo la quimioterapia no es un tratamiento habitual en el cáncer de vagina y sólo se emplea:

De manera tópica, en forma de pomada vaginal para eliminar células malignas. La quimioterapia tópica debe repetirse varias veces (alrededor de 10 veces) y puede ocasionar irritación de la vagina o de la vulva. Este tratamiento es poco habitual y sólo debe utilizarse en casos muy seleccionados. De manera intravenosa, para detener el crecimiento tumoral en estadios más avanzados.

Radioterapia

La radioterapia es el empleo de radiaciones ionizantes para el tratamiento, local o locorregional, de determinados tumores  que emplea rayos X con altas dosis de irradiación. Su objetivo es destruir las células tumorales causando el menor daño posible a los tejidos sanos que rodean dicho tumor. En los tumores de vagina, la radioterapia que se aplica puede ser externa o interna, aunque generalmente se combinan ambas modalidades.

En la radioterapia externa se emplean equipos generadores de radiación (aceleradores lineales) que en ningún momento contactan con la paciente. La radioterapia interna consiste en la colocación de materiales radiactivos próximos a la zona tumoral. Se introducen en la vagina, por lo que se denomina radioterapia endocavitaria.

El tratamiento con radioterapia siempre es individualizado, es decir, cada enferma tendrá su tratamiento específico y distinto al de otra paciente. Según la finalidad con que se emplee, la radioterapia puede ser curativa o paliativa para aliviar síntomas provocados por el cáncer como dolor, sangrado vaginal, etc.

Planificación del tratamiento con Radioterapia

Antes de empezar con el tratamiento propiamente dicho, es preciso realizar una planificación o simulación del mismo. Su finalidad es determinar una serie de parámetros que variarán dependiendo del tipo, de la localización y de la extensión del tumor, así como de las características anatómicas de cada enfermo.

Durante todo el tratamiento, el paciente ha de permanecer inmóvil y mantener la misma postura. Es frecuente, que próximo a la zona del tumor se encuentren determinadas estructuras importantes como la vejiga, el recto, las cabezas femorales, entre otras. Para administrar la radiación con una precisión elevada y evitar que los tejidos sanos que rodean al tumor reciban más dosis de la tolerada, se utilizan sistemas de inmovilización muy precisos para que  permitan la administración de la radiación con gran exactitud.

Habitualmente, para realizar el cálculo de la dosis que va a recibir tanto el tumor como los tejidos sanos de alrededor del mismo, es necesario realizar una tomografía de localización, cuyas imágenes se introducen en la computadora, donde se determina el volumen de tratamiento. Antes de la realización de la tomografía se determina el sistema de inmovilización más adecuado para cada paciente según la técnica que se vaya a aplicar. Una vez realizada la planificación, estos sistemas de fijación permiten su reproducción diaria en la sala de tratamiento.

¿Dónde se realiza el tratamiento con radioterapia?

Las habitaciones donde se realizan los tratamientos de radioterapia externa se llaman salas de radioterapia o búnkeres. Estas habitaciones poseen paredes de hormigón con un gran espesor que proporcionan un aislamiento perfecto impidiendo que la radiación salga fuera de ellas. Mientras dura la sesión de tratamiento el paciente estará solo en el interior de la sala, pero vigilado por el personal especializado a través de un circuito de televisión y un interfono.

¿Por qué es necesario acudir todos los días?

Si se administrara toda la dosis de radiación en una única sesión se producirían daños muy serios en los tejidos. Para minimizar estos efectos secundarios, la dosis total de radiación se fracciona, repartiéndose en un número determinado de sesiones y días.

El fraccionamiento estándar consiste en administrar una sesión al día durante cinco días a la semana descansando dos, generalmente sábados y domingos. Para su administración no es necesario estar ingresado, puede acudir al hospital para el tratamiento y una vez finalizado volver a su casa.

¿Cuánto dura el tratamiento?

El tratamiento de radioterapia suele durar entre dos y siete semanas, dependiendo de la dosis que se administre y del número total de sesiones. Diariamente, cada sesión dura sólo unos minutos (quince aproximadamente). El tiempo real de irradiación dura unos segundos.

Una vez finalizado el tratamiento diario, puede estar en contacto con otras personas, ya que no emite ningún tipo de radiactividad. Sus relaciones sociales, laborales y familiares no tienen por qué verse afectadas mientras dure el tratamiento.

Efectos secundarios

La radioterapia, al mismo tiempo que elimina células enfermas, puede afectar a los tejidos sanos cercanos al área de tratamiento y como consecuencia aparecen efectos secundarios en la zona que ha recibido el tratamiento. Estos efectos son difíciles de prever con exactitud, ya que dependen de múltiples factores como la zona del organismo donde se realiza el tratamiento, la dosis, el fraccionamiento y la susceptibilidad individual de cada persona. En algunos casos se producen efectos mínimos, mientras que en otros son más serios y es necesario administrar tratamiento médico para su control.

Radioterapia interna

Es una técnica de tratamiento que consiste en introducir en el interior del organismo isótopos radiactivos. Se pueden implantar de forma temporal o permanente en la zona a tratar. Con la radioterapia interna se logra administrar altas dosis de radiación a cortas distancias, de tal forma, que llega muy poca dosis a los tejidos sanos circundantes al implante.

¿Cómo se colocan los implantes?

Dependiendo del tipo de implante que se vaya a realizar  es necesario permanecer ingresado en el hospital durante 1 o dos días, en otros casos el paciente podrá irse a su casa el mismo día  tras recibir el tratamiento.  Bajo sedación o anestesia general, se efectuará la colocación de los isótopos radiactivos.

¿Es necesario permanecer aislado?

En ocasiones, mientras tenga colocados los implantes es necesario que permanezca en una habitación, preparada especialmente para tal fin. El paciente estará controlado, en todo momento, a través de un monitor de televisión por el personal sanitario responsable de su cuidado.

¿Cuánto dura el tratamiento?

La duración del tratamiento dependerá en gran medida del tipo de isótopo que se haya empleado en el implante y de la cantidad de dosis que se quiera administrar en la zona del tumor, pero generalmente oscila entre minutos y días.