Cáncer de Estómago

Cáncer de Estómago

Este cáncer se forma en los tejidos que revisten el estómago. También se llama cáncer gástrico. La mayor parte de los tumores malignos del estómago (el 95%) derivan de las glándulas situadas en la mucosa gástrica, por lo que reciben el nombre de adenocarcinoma. Un 50% de las veces este tumor se localiza próximo al esfínter pilórico y en un 20% aparecen en la curvatura menor.

Existen otros tumores como son los linfomas, cuya localización más frecuente dentro del tubo digestivo es el estómago, los sarcomas que se originan en la capa muscular del estómago y los tumores carcinoides. Estos últimos son mucho menos frecuentes, por lo que no van a ser considerados en este apartado.

Recientemente se han identificado un grupo de tumores del estroma parietal gástrico  (GIST), cuyo pronóstico depende de distintos factores (tamaño, tipo de células, entre otros). Estos tumores son también muy infrecuentes. Para poder determinar el tratamiento más adecuado para el cáncer gástrico, es importante clasificar el tumor, es decir, determinar en qué fase se encuentra. El sistema que con mayor frecuencia se emplea para su clasificación es el TNM. Estas siglas hacen referencia a tres aspectos del cáncer: la se refiere al tamaño del mismo, la N a la afectación de los ganglios linfáticos y la M a la afectación o no de otros órganos. En función de estos aspectos, el cáncer de estómago se agrupa en las siguientes etapas o estadios:

Estadio 0 o carcinoma in situ: también conocido como carcinoma de extensión superficial. Es la fase más temprana del cáncer de estómago. Las células tumorales se encuentran situadas en la parte más superficial de la mucosa y en ningún caso la traspasan. No afecta a ganglios linfáticos.

Estadio I: el tumor afecta a toda la pared del estómago sin traspasar la serosa. En esta etapa el cáncer puede haber afectado a los ganglios linfáticos más próximos al tumor.

Estadio II: el tumor ha infiltrado la serosa sin invadir los órganos de alrededor y/o afecta a ganglios más alejados.

Estadio III: el cáncer ha invadido los órganos más próximos y afecta los ganglios más alejados del tumor.

Estadio IV: el cáncer se ha diseminado afectando a órganos alejados del estómago como el pulmón y/o hígado y/o huesos.

Elección del Tratamiento

Una vez que se ha confirmado el diagnóstico de cáncer de estómago y se han realizado las pruebas necesarias para conocer en qué fase está la enfermedad, se debe determinar cuál es el tratamiento más adecuado para curarla. El especialista le recomendará y explicará las posibilidades de tratamiento más adecuadas en su caso, para que una vez que haya recibido la suficiente información pueda, junto con su médico, tomar una decisión. El tratamiento del cáncer de estómago, como ocurre en la mayoría de los tumores, es un tratamiento multidisciplinar. Distintas especialidades trabajan juntas para combinar terapias y ofrecer al paciente las mayores posibilidades de curación. En el tratamiento del cáncer de estómago se sigue un protocolo, es decir un conjunto de normas y pautas (plan de tratamiento) que se establecen, basándose en la experiencia científica para el tratamiento de dicho tumor.

Estos protocolos que se emplean de forma generalizada en todos los hospitales, recogen las indicaciones o limitaciones de tratamiento en función de una serie de factores:

  • Fase en la que se encuentra la enfermedad (TNM)
  • El tipo de célula que forma el tumor
  • Edad del paciente

El médico también tendrá en cuenta, si además del cáncer de estómago, existen otras enfermedades importantes que puedan dificultar la realización de algún tratamiento específico. El tratamiento propuesto por el especialista no va a ser el mismo en todos los pacientes. Los tratamientos más frecuentemente empleados en el cáncer de estómago son la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia, aunque estos dos últimos poseen un papel menos relevante en el cáncer gástrico.

Tratamiento de cáncer de estómago en estadio 0 (carcinoma in situ): El tratamiento habitual del estadio 0 es la cirugía (gastrectomía total o subtotal).

Tratamiento de cáncer del estómago en estadio I

El tratamiento del cáncer de estómago en estadio I puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía (gastrectomía total o subtotal).
  • Cirugía (gastrectomía total o subtotal) seguida de quimiorradiación.

Tratamiento de cáncer del estómago en estadio II

El tratamiento del cáncer de estómago en estadio II puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía (gastrectomía total o subtotal).
  • Cirugía (gastrectomía total o subtotal) seguida de quimiorradiación.
  • Quimioterapia administrada antes y después de la cirugía.

Tratamiento de cáncer del estómago en estadio III

El tratamiento del cáncer de estómago en estadio III puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía (gastrectomía total).
  • Cirugía seguida de quimiorradiación.
  • Quimioterapia administrada antes y después de la cirugía.

Tratamiento de cáncer del estómago en estadio IV

El tratamiento del cáncer de estómago en estadio IV que no se diseminó hasta órganos distantes puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía (gastrectomía total).
  • Cirugía seguida de quimiorradiación.
  • Quimioterapia administrada antes y después de la cirugía.

El tratamiento del cáncer de estómago en estadio IV que se diseminó hasta órganos distantes puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia como terapia paliativa para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida.
  • Terapia láser endoluminal o colocación de una cánula endoluminal para aliviar un bloqueo en el estómago.
  • Radioterapia como terapia paliativa para interrumpir hemorragias, aliviar el dolor o disminuir el tamaño de un tumor que bloquea el estómago.
  • Cirugía como terapia paliativa para interrumpir hemorragias o disminuir el tamaño de un tumor que bloquea el estómago.

Opciones de tratamiento para el cáncer de estómago recidivante

El tratamiento del cáncer de estómago recidivante puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
  • Terapia láser endoluminal o colocación de una cánulaendoluminal para aliviar un bloqueo en el estómago.
  • Radioterapia como terapia paliativa para interrumpir hemorragias, aliviar el dolor o disminuir el tamaño de un tumor que bloquea el estómago.
  • Cirugía como terapia paliativa para detener el sangrado o reducir el tamaño de un tumor que bloquea el estómago.

Cirugía

La cirugía suele ser el tratamiento más importante y el primero en llevarse a cabo, en la mayoría de los tumores gástricos. Con frecuencia, no es necesario complementar la cirugía con otro tratamiento para que remita la enfermedad. El tipo de cirugía que se puede aplicar en el cáncer de estómago, varía en función del tamaño, de la localización y de la extensión de la enfermedad a ganglios y/o órganos vecinos.

La cirugía a nivel del estómago es una intervención quirúrgica mayor, por lo que es necesario un ingreso hospitalario durante un tiempo que puede variar de un enfermo a otro. Lo más habitual es que oscile entre una y dos semanas. Asimismo, es necesario anestesia que siempre será de tipo general.

La técnica más frecuente es la extirpación de parte o de la totalidad del estómago. Si el tumor afecta a una pequeña zona, en muchas ocasiones, es posible extraer todo el tumor extirpando, únicamente, una parte del estómago. Esta intervención se denomina gastrectomía parcial. Si el tumor afecta a una zona más amplia del estómago, generalmente, es necesario extirparlo en su totalidad, gastrectomía total, para poder extraer por completo el tumor, con un margen adecuado de seguridad.

En ambas intervenciones la incisión (herida quirúrgica) se realiza en la parte anterior del abdomen, por encima del ombligo, hasta el esternón. Independientemente de la cantidad de estómago que se necesite extirpar, se extraen los ganglios linfáticos próximos al tumor, para valorar si se ha extendido a ellos, o por el contrario, no los ha infiltrado. Si el tumor se ha extendido localmente, es preciso extraer en la misma intervención aquellos órganos próximos al estómago que hayan sido invadidos. Por ejemplo puede ser preciso extirpar la parte baja del esófago o la primera porción del intestino delgado (duodeno). Posteriormente, es preciso unir los extremos para poder mantener la continuidad del tubo digestivo y poder alimentarse correctamente. En el caso de una gastrectomía parcial se une el estómago restante con el intestino delgado. Si se ha extraído todo el estómago, se unirá el esófago con el duodeno.

Radioterapia

En el cáncer gástrico, la radioterapia no se emplea como tratamiento exclusivo con intención curativa, ya que las dosis necesarias para destruir el tumor serían elevadas. La radioterapia es útil en los casos en los que el tumor se ha diseminado a otros órganos y pudiera estar causando algún síntoma que disminuya la calidad de vida (radioterapia paliativa). Con dosis bajas de radiación se pueden mejorar dichos síntomas y aumentar el bienestar del paciente.

Asimismo, se puede emplear asociada a la quimioterapia tras la cirugía para eliminar las células que no se han podido extirpar. En este caso la dosis de radiación tampoco debe alcanzar dosis que pudieran lesionar los órganos más sensibles próximos al tumor. El tratamiento con radioterapia siempre es individualizado, es decir, cada enfermo tendrá su tratamiento específico y distinto al de otro paciente.

Quimioterapia

Los tumores malignos se caracterizan por estar formados por células transformadas cuyos mecanismos que regulan la división se han alterado, por lo que son capaces de dividirse descontroladamente e invadir y afectar órganos vecinos. La mayoría de los fármacos que se emplean en el tratamiento quimioterápico están diseñados para poder destruir las células mientras se dividen. Cuanto más rápido se dividen más sensibles son al tratamiento. Con el tiempo esto se traduce en una disminución o desaparición del tumor maligno.

En algunos casos en los que el cáncer gástrico no se ha diseminado a otros órganos, pero no es posible operarlo por su extensión local, la quimioterapia puede reducir dicho tumor y facilitar la cirugía posterior. Asimismo, se puede emplear tras la cirugía asociada a la radioterapia (sin que esta supere una dosis determinada, para no lesionar otras estructuras). El objetivo es eliminar las células que hayan podido quedar en la zona de la cirugía y que no son visibles.

Con frecuencia, la quimioterapia se emplea en aquellos tumores que se han extendido a otros órganos, se utiliza como tratamiento único y su objetivo fundamental es disminuir los síntomas derivados del tumor y mejorar la calidad de vida del paciente.